VALLE DEL JERTE: FIESTA DEL CEREZO EN FLOR

Situado al Norte de Extremadura, en la zona serrana del Sistema Central, el Valle del Jerte es un magnífico ejemplo de la adaptación del hombre a las condiciones impuestas por el medio donde vive. Es un valle estrecho y rectilíneo (dirección NE-SO), delimitado por las sierras de Tormantos y Traslasierra, y originado por el sistema de fallas de la Orogenia Alpina (Era Terciaria). El Valle constituye un bloque hundido de la corteza terrestre, en relación con la gran falla Plasencia-Alentejo, con laderas de perfil escalonado, formadas por bloques individualizados por fallas secundarias.
Estos escalones tienen gran importancia: crean “repisas” a media ladera donde se sitúan los pueblos (Rebollar, El Torno, Valdastillas, Cabrero, Casas del Castañar), favorecen la agricultura, y crean cascadas y saltos de agua en las numerosas gargantas (San Martín, Becedas, Papúos, los Infiernos, de los Buitres, de Honduras, La Puria, Nogaledas, Bonal, etc.), donde existen magníficas zonas de baño y se practica el barranquismo.
Las fuertes pendientes de la morfología del valle no han sido obstáculo para la construcción de un sistema de economía tradicional, basado en: la explotación mixta del bosque, los prados de siega (con su almiar y su “tinao”) para el ganado y una agricultura de subsistencia (olivar, viña, huerto y fincas de frutales).
Tradicionalmente la ganadería del Valle ha estado marcada por la trashumancia, como zona intermedia y de paso (Cordel del Valle) entre los pastos de invierno y verano, y por el pastoreo de rebaños de cabras que diariamente subían a pastar al monte. Los prados y el bosque se encuentran en preocupante retroceso, ante el avance imparable de las terrazas plantadas de cerezos, rompiendo así el viejo equilibrio secular, para dar paso a un paisaje de monocultivo, que tanta fama ha dado al Valle en los últimos años, hasta convertirse en reclamo turístico de primer orden.
Tras la belleza del paisaje de los cerezos en flor, que cada primavera atrae a miles de visitantes, se oculta toda una “cultura del cerezo”, una forma de vida que llena cada rincón del Valle. El cultivo del cerezo es la principal fuente de ingresos de la economía jerteña y requiere de una serie de labores que, según la época del año, van marcando el calendario vital de las familias y los pueblos hasta culminar en “la Cerecera”; momento de recoger el fruto.
El Valle conserva ricas tradiciones ancestrales, con fiestas tan singulares como Jarramplas, en Piornal, declarada de interés turístico; y una gastronomía de raíces pastoril y serrana (migas, patatas revolcás, caldereta de cabrito, licor de Gloria), a la que se suman nuevas recetas con la cereza Picota (Denominación de Origen Protegida) como protagonista.

Un año más el Jerte conjugará con la floración de los cerezos con decenas de actividades gastronómicas, lúdicas y culturales. La Fiesta del Cerezo en Flor se celebrará del 16 de marzo al 3 de mayo y llevará propuestas de ocio a once pueblos de la comarca.

Como en ediciones anteriores la programación estará dividida en tres bloques: el ‘Despertar del Valle’, del 16 a 28 de marzo; el ‘Cerezo en Flor’, declarada Fiesta de Interés turístico Nacional se llevará a cabo del 29 de marzo al 7 de abril; y ‘Lluvia de Pétalos’, del 8 de abril a 3 de mayo.

La Fiesta del ‘Cerezo en Flor’ se inaugurará en Casas del Castañar y se clausurará en El Torno

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