Las Hurdes, un destino de Leyenda

Las Hurdes puede que sea la comarca natural con más acusada personalidad de toda Extremadura. Un mar de pizarras conformando un paisaje montañoso y áspero, con valles encajados y profundos, tallados sobre la pizarra en fondo de saco, sin salida, por donde serpentean pequeños ríos de montaña.

Un gran escalón serrano cierra la comarca por el Norte, separándola de la provincia de Salamanca (Sierra de Francia y Las Batuecas), zona que ofrece las mayores altitudes y que provoca impresionantes saltos de agua en las cabeceras de los ríos: el Chorrituelo, en el arroyo de Ovejuela, cerca de Ovejuela; el chorro de Los Ángeles, sobre el río del mismo nombre, cerca de Ovejuela; y el chorro de la Miancera, en el  río Malvellido, junto a El Gasco. Rincones de gran belleza que sirven de refugio a destacados ejemplares de la fauna y la flora.

Tres valles fluviales (río Los Ángeles, Hurdano y Ladrillar), con sus afluentes, son las únicas vías de acceso que hacen penetrable tan fragoso territorio. Sobre ellos se organiza el singular poblamiento de Las Hurdes, de tipo disperso (una rareza en Extremadura), formado por seis municipios – Pinofranqueado, Caminomorisco, Nuñomoral, Casares de Hurdes, Ladrillar y Casar de Palomero- y 37 alquerías o aldeas minúsculas, mas cuatro despobladas.

Singular, y única en Extremadura con tales características, es también la arquitectura popular, con muros y tejados construidos con la roca omnipresente de Las Hurdes, la pizarra.  En su modelo más primitivo y genuino se agrupan las viviendas, mínimas y primarias, con planta casi circular, de un modo orgánico, anterior y ajeno a cualquier modelo urbanístico, logrando un sorprendente juego de volúmenes y pegadas a la tierra en un perfecto mimetismo con el paisaje.

Las Hurdes es la comarca forestal por excelencia de Extremadura, con más del ochenta por ciento del territorio cubierto de formaciones arbóreas y de matorral, y es la única comarca extremeña donde no existe la dehesa. Todos los bosques son de repoblación, con  pinos, alcornoques, quejigos, encinas, madroños, etc., amenazados periódicamente por los incendios tan característicos de la estación seca mediterránea. Junto a ellos, los cultivos de olivar y cerezo, trepan ladera arriba sobre minúsculas terrazas; los mini-huertos se ajustan a los meandros de los ríos aprovechando la escasa tierra fértil de los depósitos fluviales. El resultado es un paisaje totalmente construido por el hombre que nos sorprende por su austera belleza.

No pueden dejar de realizarse actividades por la zona de mano de los mejores profesionales que pone a tu disposición Discovering Extremadura: visitas guiadas, fotografía, recorridos en barco… Las Hurdes ofrece un sinfín de experiencia!!

 

4 thoughts on “Las Hurdes, un destino de Leyenda

  1. las recorrimos varias veces.siempre nos maravillo su paisaje y siempre enconyramoas nuevas y agradables impresiones.algo didtinto y no «distante»

    1. Destino maravilloso que uno no se cansa de recorrer! Sigan navegando por nuestro «Océano Verde»!!

  2. Mil gracias. Lindas palabras

    1. gracias a usted por seguirnos. Las palabras se quedan cortas para describir un destino tan maravilloso. Gracias, un saludo

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